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Otoño en El Calafate, una deslumbrante explosión de colores

El Parque Nacional Los Glaciares, en el sur de la Patagonia Argentina regala muchísimas experiencias inolvidables a sus visitantes. En esta oportunidad, nuestro experto local Sebastián Southwell, viajó a este increíble destino y en este artículo nos comparte su experiencia inolvidable.

Tuve la oportunidad de viajar a uno de los lugares más bellos de la Patagonia: El Calafate. Después de un vuelo de 3 horas desde la ciudad de Buenos Aires, llegué a la ciudad de El Calafate, donde se concentran la mayor cantidad de servicios. Probablemente por este motivo, la ciudad sea el lugar más conveniente para hospedarse mientras se visitan los atractivos de los alrededores:

Glaciarum, una propuesta interesante para ocupar el tiempo a penas se arriba (o antes de partir). A solo 15 minutos del centro de la ciudad se encuentra este entretenido centro de interpretación en el que se podrá aprender mucho más sobre las características de este particular ecosistema. Se realiza además un recorrido histórico sobre la historia del parque nacional. Al terminar la visita se ofrece la divertida experiencia de visitar el GlacioBar y tomar unos deliciosos tragos.

El Chaltén, la capital nacional del trekking se tiñe de rojo en otoño. Mi primer visita fuera de la ciudad de El Calafate fue la de este pequeño pueblito situado a unas dos horas y media bordeando los lagos Argentino y Viedma. A medida que nos acercábamos comenzaron a vislumbrase los picos montañosos de curiosas formas que caracterizan el lugar e invitan a realizar increíbles caminatas auto-guiadas con distintos niveles de exigencia. Una vez en destino la lluvia parecía haber imposibilitado continuar con mi recorrido, pero luego de una infaltable parada en el centro de información del parque nacional, uno de los guarda parques me cambio el panorama. A penas unos tres kilómetros por camino de ripio y una breve caminata dentro del colorido bosque me permitieron llegar al Chorrillo del Salto, una inolvidable cascada. Continuando mi camino por unos 35 kilómetros de denso bosque y ruidosas cascadas, logre cumplir con uno de mis sueños, conocer el misterioso lago del desierto.

cascada lago del desierto

Ríos de hielo, todas las gamas de azul. Uno de los recorridos típicos del parque resulto ser mucho más que increíble. A unos 50 kilómetros de la ciudad se encuentra Puerto Bandera, el punto de partida de una navegación de 5 horas que me permitieron recorrer los rincones más bellos del lago Argentino y sus impactantes aguas de color turquesa. Durante la navegación se disfrutará del increíble paisaje en el que sobre salen dos maravillosas experiencias: La majestuosidad del glaciar Upsala que parecía estar custodiado por enormes témpanos de hielo de un azul intenso y brillante. El Glaciar Spegazzini prácticamente escondido en un rincón del lago al cual se accede navegando entre montañas cubiertas de un denso bosque que se escondía por momentos entre misteriosas nubes bajas. Al llegar al Spegazzini dos cóndores sobrevolaron el barco como si quisieran confirmar la pureza del paisaje que estábamos contemplando.

calafate

Glaciar Perito Moreno, el broche de oro.  Dejar el atractivo más importante del parque nacional fue el mayor acierto. Luego de 80 kilómetros experimentando los colores amarillos de la meseta, las aguas turquesa del lago y los tonos rojos anaranjados del bosque, comenzó a verse entre las curvas del camino aquella maravilla natural inolvidable. El glaciar Perito Moreno es famoso por ser uno de los pocos que continúan avanzando en lugar de retroceder, razón por la cual se lo puede ver desde muy pocos metros por un moderno sistema de pasarelas que permiten contemplar toda su grandeza. Cada paso que se da implica una perspectiva diferente y permite acercarnos cada vez más. Es imposible no quedarse mirando y sorprenderse al ver como enormes bloques de hielo se precipitan en el agua. Mi consejo, cierren los ojos por un par de minutos y disfruten del sonido.

glaciar

La mayor cantidad de visitantes llegan a El Calafate durante los meses de verano evitando el frío y la lluvia, pero debe saber que cada estación ofrece paisajes increíbles que merecen la pena ser vistos. Por todo lo expuesto en este artículo, mi experiencia durante el otoño resultó realmente mágica e inolvidable; lo recomiendo definitivamente.

 

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